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Entrevista exclusiva con Sheldon Dingwall

El estándar moderno en ergonomía y la definición de graves

Cuando aún no salía de mi asombro, me dispuse a enviar un mensaje a mi grupo de WhatsApp de colegas bajistas que se llama “El Mejor Amigo del Baterista” (y no es el perro) para contarles que había entrevistado a Sheldon Dingwall. Somos apenas un puñado de colegas que compartimos recuerdos de antaño, cuando las primeras reflexiones rápidamente iban llegando… “Es como tomar un café con Jim Marshall y hablar de amplis”... Oye, “que es como el Leo Fender de la actualidad”… y es cierto, nada menos que Sheldon Dingwall respondiéndome y yo, con 40 años tocando el bajo, estaba algo nervioso ante un personaje tan influyente en el mundo bajístico. Un hombre sencillo y simpático que llevó un paso más allá a nuestro noble instrumento, tal como lo hiciese en su momento el gran Leo Fender. Los muchachos tenían razón. Guardaré esta entrevista como uno de mis mayores logros y mejores recuerdos.

Sheldon Dingwall revolucionó la industria del bajo eléctrico al adaptar el concepto de multiescala (fanned-fret) para la producción en serie, posicionando a sus instrumentos canadienses como el estándar moderno en ergonomía y definición de graves. A mediados de los años 80, mientras trabajaba en el mantenimiento y modificación de instrumentos en Saskatchewan, Dingwall notó la frustración constante de los bajistas con la falta de definición en las cuerdas graves. Fascinado desde la infancia por la acústica de los pianos de cola —donde las cuerdas graves son físicamente más largas que las agudas—, encontró la respuesta definitiva al aliarse con Ralph Novak para licenciar el sistema Novax Fanned-Fret. Con décadas de perfeccionamiento desde su taller fundado oficialmente en 1987, Dingwall Guitars ha transformado la tensión de las cuerdas y la articulación tonal para bajistas de todos los estilos, convirtiéndose en el motor detrás de las producciones de alta exigencia técnica. En esta charla exclusiva, el luthier canadiense nos abre las puertas de su filosofía y revela los secretos físicos, mecánicos y acústicos de su revolución.

Podés conocer más sobre la historia de Dingwall Guitars haciendo clic aquí.


Tensión perfecta y la quinta cuerda

Casi todo bajista de 5 o 6 cuerdas ha sufrido en algún momento por un Si grave (B) sin definición o “blando”. Al adoptar el sistema Novax y llevar la escala a 37″ en el B grave hasta 34″ en el Sol (G), rompiste con décadas de tradición. ¿En qué momento exacto comprendiste que la física del tiro fijo tradicional de 34″ había alcanzado su límite?

Sheldon Dingwall: Crecí rodeado de pianos y desde muy joven me fascinó el tono de las cuerdas más graves. Cuando empecé a recibir llamadas de bajistas que buscaban una quinta cuerda firme y definida, me quedó claro que el diseño tradicional del bajo eléctrico no estaba resolviendo un problema que la familia de los pianos ya había resuelto siglos atrás. Comencé estudiando el diseño del piano.

Ergonomía y Fanned Frets

Muchos bajistas que nunca han probado un Dingwall ven los trastes en abanico y se intimidan: piensan que tendrán que “reaprender” a tocar. ¿Cómo explicas la biomecánica detrás de este sistema y por qué la mano humana se adapta naturalmente en cuestión de minutos?

Sheldon Dingwall: Entiendo perfectamente ese temor, porque yo sentí lo mismo antes de probar mi primera guitarra con sistema Novax. La ergonomía siempre ha sido una prioridad para mí, así que nos obsesionamos con la colocación de los trastes para que los “trastes clave” (money frets) se sintieran lo más naturales posible. Esa atención extra funcionó de maravilla: por debajo del traste 12 puedes cerrar los ojos y todo se siente familiar. Por encima del traste 12 toma un poco más de esfuerzo acostumbrarse, pero la recompensa es que cada nota suena más afinada y con un balance superior.

Selección de maderas en Saskatoon

Maderas como el aliso, fresno, nogal o wengué reaccionan distinto según la longitud de la escala. En la fábrica de Saskatoon, ¿cuál es el criterio para combinar cuerpo y mástil en cada serie? ¿Buscan un tono acústico específico antes de instalar la electrónica?

Sheldon Dingwall: Ciertas maderas se complementan, mientras que otras combaten entre sí. Todos hemos probado dos bajos similares donde uno se siente vivo y el otro “muerto”. A lo largo de tres décadas y miles de instrumentos, desarrollamos un conocimiento tribal sobre el tono y la compatibilidad de las maderas basado en ensayo y error. Aun así, queda mucho por aprender; nuestro siguiente paso es registrar y catalogar las frecuencias de resonancia de cada pieza de madera para crear una base de datos y aplicar ingeniería inversa a esos bajos que terminan con ese toque extra de “magia”, elevando la vara constantemente. El verdadero desafío para nosotros es diseñar un mástil largo y delgado pero lo suficientemente rígido para resistir la alta tensión de las cuerdas multiescala, que sea estable ante los cambios de estación o giras internacionales y combinarlo con un cuerpo cómodo, balanceado, duradero y elegante.

Mástiles y estabilidad en gira

Los músicos viajan entre climas extremos de manera constante. Sus mástiles multilaminados de arce o wengué son famosos por mantenerse inalterables. ¿Qué proceso de curado y tratamiento atraviesan las maderas en Canadá para soportar giras mundiales agresivas?

Sheldon Dingwall: Ahí es donde tenemos una ventaja geográfica. A lo largo del año experimentamos extremos de temperatura y humedad que el 80% de la población mundial jamás ve, y comprobamos de primera mano cómo afectan al instrumento sin necesidad de equipos sofisticados: basta con dejar una ventana abierta y en 30 minutos las maderas cambian de dimensión. Los mástiles laminados son cruciales para la estabilidad, pero también lo es la combinación de maderas del mástil y el diapasón, el tipo de tensor (truss rod) y su instalación. No hay una solución simple; requiere un entendimiento profundo de la madera, el metal y los acabados. No es “sexy”, pero a mí me resulta fascinante.

La colaboración con Rupert Neve

Trabajar junto a Rupert Neve Designs para incorporar su circuito de preamplificador en el modelo John Taylor de Dingwall fue un hito histórico para el audio. ¿Cuál fue el desafío técnico de trasladar la calidez, la riqueza armónica y el headroom de las consolas Neve a la cavidad de un bajo activo?

Sheldon Dingwall: Resultó que los ingenieros de Rupert Neve Designs son todos bajistas, por lo que sus oídos están especialmente afinados al gran tono de bajo y a cómo debe sonar en una mezcla de alto nivel. Definimos parámetros básicos y resultados deseados y los dejamos trabajar con un bajo de prueba y una bolsa de componentes electrónicos. Primero seleccionaron componentes mediante hojas de especificaciones y luego audicionaron cada uno en un circuito prototipo instalado en nuestro bajo. La decisión final sobre el diseño se tomó 100% con los oídos y se nota en el resultado.

Micrófonos Custom y la llave rotativa

Diseñaron sus propios micrófonos desde cero (FD3/FDV) y los combinaron con un Selector Rotativo para cableado en Serie y Paralelo en lugar de usar configuraciones genéricas. ¿Por qué tomaron un camino tan complejo y cómo alcanzaron esa respuesta de ganancia tan equilibrada?

Sheldon Dingwall: En los años 90 comenzamos usando micrófonos y preamplificadores Bartolini, los cuales sonaban geniales y siempre le estaré agradecido a Bill y Pat Bartolini. Sin embargo, mi mentor Glenn McDougall (de Fury Guitars) me convenció de empezar a bobinar nuestros propios micrófonos. Él nos ayudó a desarrollar diseños y procesos; de hecho, la letra “F” en el nombre de nuestros micrófonos (FD3) es un homenaje a Fury Guitars. Me atraía la idea de usar neodimio para crear un micrófono más potente, aunque tomó años de experimentos calibrar el tono final del FD3. La llave rotativa vino de mis diseños anteriores de guitarra. Me gustaba el desafío de obtener la mayor cantidad de tonos útiles usando llaves pasivas. Al principio no fue bien recibida porque los clientes querían el potenciómetro de mezcla (blend) tradicional. Pero a mí me molestaba construir un bajo que no sonara tan bien como podía debido a que el blend cargaba la señal y reducía los agudos. Eventualmente descontinué los blends para forzar al usuario a probar la rotativa. Hoy los bajistas aprecian tener cuatro tonos predeterminados perfectos al alcance de la mano.

El bajo en la mezcla moderna

El tono Dingwall se convirtió en el estándar de la industria en el metal progresivo y producciones modernas, pero también brilla en funk, R&B y pop. ¿Por qué el ataque de un bajo multiescala se asienta tan limpiamente en la mezcla sin saturar las frecuencias graves del bombo o los sintetizadores?

Sheldon Dingwall: Creamos un ecosistema completo alrededor del concepto multiescala para optimizarlo: cuerdas, micrófonos, puente, electrónica y métodos de construcción trabajan en conjunto. El beneficio principal del multiescala es la tensión y el tono uniformes a lo largo de todas las cuerdas. Tensión uniforme equivale a una respuesta homogénea; tono uniforme entrega un sonido singular y balanceado en lugar de un espectro disperso que va de muy cálido/denso a brillante/fino. Un tono equilibrado “encaja” dentro de la mezcla en lugar de quedar flotando encima, lo que ha cambiado el juego para los ingenieros de sonido.

Rendimiento en modo pasivo

Pese a ser famosos por sus preamplificadores de vanguardia, sus instrumentos tienen un sonido pasivo orgánico y demoledor. Si tuvieras que tocar un concierto entero 100% en modo pasivo, ¿qué modelo elegirías y por qué?

Sheldon Dingwall: Todos nuestros bajos tienen un tono pasivo muy ajustado que requiere poca ecualización. Mi elección dependería de la música: para música tradicional o “roots”, iría por el SP1 por su ataque punzante y tono cálido. Para estilos más modernos y agresivos, elegiría el NG, Combustion, Z o especialmente el Sklar. El modelo Lee Sklar realmente ruge.

Desarrollo de cuerdas Custom

Las cuerdas para una escala de 37″ requieren un entorchado y núcleo muy específicos para mantener flexibilidad sin perder claridad. ¿Cuánto trabajo de I+D tomó perfeccionar la línea oficial de cuerdas Dingwall?

Sheldon Dingwall: Lograr un juego con el que estuviera inicialmente satisfecho tomó muchísimos prototipos. Sin embargo, a medida que escuchaba con más sentido crítico, me tomó entre 15 y 20 años de ajustes continuos refinar las cuerdas hasta el punto en el que se encuentran hoy.

El sello canadiense en el mundo

Cuando ves a un bajista en un estadio de Europa o Asia tocando un instrumento nacido en tu taller de Saskatoon, ¿cuál sientes que es la marca de agua indestructible que llevan tus bajos?

Sheldon Dingwall: Los canadienses en general somos gente humilde, honesta, trabajadora y muy multicultural; eso se aplica tal cual al equipo de Dingwall Guitars. Personas de todo el mundo se han mudado a Saskatoon para unirse a nuestro taller y esa diversidad nos ayuda a conectar fácilmente con otras culturas cuando viajo por el mundo. Al final, lo único que queremos es construir bajos geniales que la gente ame; instrumentos que hagan sentir algo al músico cuando los toca y que transmitan esa misma emoción al público.


Los saludo y hasta la próxima nota!

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